Síntomas de los Trastornos del Espectro Autista

"Un diagnóstico temprano, mejora el pronóstico".

Equipo AIDiPsi


    Lic. Andrea E. Díaz. Psicóloga. MN 26.538

    M. Luciana Fidalgo. Fonoaudióloga. MN. 6.444

     

    Cuando hablamos de Trastornos del Espectro Autista (TEA) nos referimos a una serie de entidades con tres grupos de manifestaciones comunes a todas ellas:

    1. Trastorno de la relación social.
    2. Trastorno de la comunicación, incluyendo expresión y comprensión del lenguaje.
    3. Falta de flexibilidad mental que condiciona un espectro restringido de conductas y una limitación en las actividades que requieren cierto grado de imaginación.

    1. Alteración cualitativa de la interacción social, manifestada por las siguientes características:

    (a) Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verbales, como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social.
    (b) Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo.
    (c) Ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos.
    (d) Falta de reciprocidad social o emocional

    “Traducido” a la realidad cotidiana:

    | No presenta sonrisa social
    | Prefiere jugar solo/a
    | Busca las cosas por sí mismo/a
    | Es muy “independiente”.
    | Tiene nada o escaso contacto ocular.
    | Está en “su mundo”.
    | No nos presta atención.
    | No se interesa en otros niños.

    2. Alteración cualitativa de la comunicación manifestada por las siguientes características:

    (a) Retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, tales como gestos o mímica)
    (b) En sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros
    (c) Utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrásico
    (d) Ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.

    “Traducido” a la realidad cotidiana:

    | No responde a su nombre.
    | No puede decir lo que quiere.
    | Está retrasado/a en su lenguaje
    | No sigue consignas.
    | A veces parece sordo/a.
    | A veces parece oír y otras no.
    | No señala ni saluda
    | Dejó algunas palabras que decía.

    3. Patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidas, repetitivas y estereotipadas.

    (a) Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo.
    (b) Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales.
    (c) Manierismos motores estereotipados y repetitivos.
    (d) Preocupación persistente por parte de objeto

    “Traducido” a la realidad cotidiana:

    | Berrinches
    | Es hiperactivo/a, oposicional y no colabora.
    | No sabe cómo jugar con los juguetes.
    | Repite las actividades una y otra vez.
    | Camina en punta de pies
    | Está muy unido/a a ciertos objetos.
    | Pone las cosas en fila.
    | Es hipersensible a ciertas texturas o sonidos
    | Tiene movimientos raros

    Todos estos síntomas pueden presentarse en niños a partir del 1° año de vida (12 meses); un niño que a partir de esa edad y/o de 18 meses presentara algunos de los síntomas descriptos, se sugiere realizar inmediatamente una consulta profesional para confirmar o descartar un diagnóstico de TEA.

    No dejemos de mirar y observar el desarrollo de los niños. Recuerden que un diagnóstico temprano mejora el pronóstico.




    Bibliografía.

    Manual de Psiquiatría. DSM IV y DSM V